Artículo Volumen 13, n.° 2, 2025

Tensiones entre la productividad, la disponibilidad de mano de obra y las opciones de mecanización para la cosecha de durazno para industria

Autor(es)

Miguel Ojer, Javier Vitale, Manuel Viera Aramburú, Exequiel Redondo

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RESUMEN

El objetivo de este artículo es analizar las tensiones derivadas de la necesidad de aumentar la productividad, frente a la escasez de mano de obra y las opciones tecnológicas disponibles, para la cosecha mecánica o asistida, en el cultivo de duraznos para industria en Mendoza, Argentina. Se empleó una metodología mixta que combinó la técnica del Micmac, una revisión bibliográfica, la consulta a expertos, ensayos de cosecha mecánica y finalmente la implementación de la técnica del backcasting. Los altos porcentajes de daño sobre la fruta de la máquina cabalgante prácticamente invalidan su uso en el cultivo de duraznos, en tanto la cosechadora del tipo side by side ofrece prestaciones similares a la cosecha manual. Los resultados de la aplicación de las distintas metodologías sugieren la necesidad de adaptar los sistemas productivos según el producto final que se comercializará. Se identifican limitaciones técnicas y económicas para la adopción de nuevas tecnologías de cosecha mecánica y se profundiza la necesidad de ampliar estos primeros estudios.

ABSTRACT

The objective of this article is to analyze the tensions derived from the need to increase productivity, facing labor shortages and the technological options available for mechanical or assisted harvesting of cling peach crops in Mendoza, Argentina. A mixed methodology was used, combining the MICMAC technique, literature review, expert consultation, mechanical harvesting trials, and finally, the implementation of the backcasting technique. The high percentages of fruit damage caused by the OTR (over-the-row) harvester practically invalidate its use in peach crop, while the side-by-side harvester offers similar performance to manual harvesting. The results of the applied methods suggest the need to adapt production systems according to the final product to be marketed. Technical and economic limitations for the adoption of new mechanical harvesting technologies are identified, and the need to expand these initial studies is further explored.

RESUMO

O objetivo do artigo é analisar as tensões decorrentes da necessidade de aumentar a produtividade, diante da escassez de mão de obra e das opções tecnológicas disponíveis para a colheita mecânica ou assistida no cultivo de pêssegos para a indústria em Mendoza, Argentina. Foi utilizada uma metodologia mista que combinou a técnica MICMAC, uma revisão bibliográfica, consultas a especialistas, ensaios de colheita mecânica e, finalmente, a implementação da técnica de backcasting. Os altos percentuais de danos à fruta causados pela máquina cabalgante praticamente invalidam seu uso no cultivo de pêssegos, enquanto a colheitadeira do tipo “side by side” oferece desempenho semelhante ao da colheita manual. Os resultados da aplicação das diferentes metodologias sugerem a necessidade de adaptar os sistemas produtivos de acordo com o produto final a ser comercializado. Foram identificadas limitações técnicas e econômicas para a adoção de novas tecnologias de colheita mecânica, e aprofunda-se a necessidade de ampliar esses primeiros estudos.

PALAVRAS-CHAVE: produtividade, mão de obra, mecanização, cenários futuros

INTRODUCCIÓN

En las últimas décadas los sistemas agroalimentarios han enfrentado presiones crecientes para aumentar su productividad y eficiencia. Estas exigencias se desarrollan en un contexto marcado por transformaciones tecnológicas, cambios demográficos y una reconfiguración del mercado laboral rural (Dalmasso y Vitale, 2024). Entre las etapas más críticas de este sistema se encuentra la cosecha, debido a su alta dependencia de mano de obra (Ojer y Viera, 2023). Factores como el envejecimiento poblacional, la migración y la transformación de las condiciones laborales han generado una escasez relativa de trabajadores, tensionando aún más esta fase productiva.

Frente a este panorama, la mecanización surge como una alternativa que podría ofrecer soluciones a la reducción de disponibilidad de mano de obra (Iglesias e Infante, 2021). En regiones con cultivos extensivos o con un alto nivel de capitalización, su adopción se vuelve más factible. Sin embargo, no todos los cultivos ni productores pueden acceder a estas tecnologías. En el caso de los cultivos intensivos, como el durazno para industria, existen barreras técnicas y económicas que dificultan la mecanización de la cosecha. Esta situación da lugar a una tensión estructural entre tres dimensiones clave: la productividad, la mano de obra y la mecanización. El caso del durazno para industria en Argentina representa un ejemplo paradigmático de estos desafíos. La producción se concentra principalmente en la provincia de Mendoza, con una superficie de 4.570 ha según el Registro Único de la Tierra (RUT) y un volumen de producción promedio de 119.600 toneladas. Esta producción tiene dos destinos industriales principales: por un lado, las conservas en mitades, rodajas o cubeteado; y por otro, la elaboración de pulpas (Ojer, 2022). Estos subsectores difieren no sólo en los mercados que abastecen y los volúmenes que procesan, sino también en las exigencias respecto de la calidad de la materia prima. Ambos agronegocios son diferentes en los mercados que abastecen, el volumen procesado y en la calidad de la materia prima demandada. Mientras la producción destinada a mitades (PDM) corresponde a frutos cuyo peso está incluido en el rango de 100 a 250 g, maduros, de textura firme, sin lesiones físico-mecánicas, libre de afecciones sanitarias y sin presencia de carozo partido (Ojer et al., 2001), la materia prima que se usa en la industria pulpera no tiene restricciones de tamaño y además se aceptan lesiones físico-mecánicas.

La cosecha de durazno es una actividad intensiva en el uso de mano de obra, caracterizada por una alta demanda estacional y la necesidad de habilidades específicas para garantizar la calidad del fruto cosechado. Entre las tareas culturales, la cosecha es la de mayor requerimiento de mano de obra: de los 250.000 jornales temporales que demanda el sector (Ojer, 2020), aproximadamente el 44% se utilizan durante la cosecha (IDR, 2021). Un estudio reciente de Ojer y Viera (2023), centrado en la evolución de la demanda de trabajo en diversas cadenas agroindustriales del Valle de Uco, proyectó que para la próxima década esta demanda en el durazno industrial crecerá un 17%. Sin embargo, este crecimiento se da en un contexto de disminución de la oferta laboral, migración hacia zonas urbanas y una creciente competencia por trabajadores con otros sectores, como la vitivinicultura. Esto pone en entredicho la sostenibilidad de los modelos tradicionales de cosecha.

Dado este escenario, se vuelve clave contar con herramientas prospectivas que permitan anticipar y planificar posibles futuros. En este sentido, el artículo recurre al método del backcasting, desarrollado por John Robinson en la Universidad de Waterloo, Canadá (Robinson, 2003). Este enfoque, utilizado en los Estudios de Futuros, se basa en la formulación de escenarios normativos y en la identificación de los pasos necesarios para alcanzarlos desde el presente. El backcasting resulta útil para imaginar cambios estructurales, más allá de las mejoras incrementales, incorporando transformaciones sociotécnicas necesarias para alcanzar ciertos objetivos de desarrollo.

1.1. Tema de investigación

El artículo se enfoca en analizar las tensiones estructurales y dinámicas entre la productividad, la mano de obra y la mecanización en el sector del durazno industrial. Busca comprender cómo interactúan estas dimensiones en un entorno caracterizado por exigencias de eficiencia, una reducción de la fuerza laboral rural y un desarrollo tecnológico desigual.

1.2. Objetivo

El objetivo fue analizar las tensiones derivadas de la necesidad de aumentar la productividad, la escasez de mano de obra y las opciones tecnológicas disponibles para la cosecha mecánica o asistida, con el propósito de identificar desafíos y oportunidades que estas interacciones generan en el cultivo de durazno para industria en Mendoza, Argentina.

2. METODOLOGÍA

La metodología adoptada combina enfoques cualitativos y cuantitativos propios de la investigación prospectiva aplicada al sector del durazno para industria. Se estructura en cinco componentes principales:

2.1. Técnica del Micmac

El diseño prospectivo inició con la aplicación de la técnica Micmac (Matrice d’Impacts Croisés Multiplication Appliquée à un Classement), desarrollada por Godet (2000), con el objetivo de identificar las dinámicas clave del sistema en función de sus relaciones de influencia y dependencia.

Este método consiste en un análisis estructural que permite clasificar las dinámicas estratégicas de un sistema según su capacidad de influir en otras dinámicas y, a la vez, ser influidas por ellas. A través del cruce de impactos, se conforma una matriz que representa la arquitectura interna del sistema, permitiendo distinguir diferentes tipos de dinámicas que cumplen funciones críticas en la dinámica futura. Este análisis fue fundamental para priorizar los factores estratégicos por considerar en la construcción de futuros.

2.2. Revisión bibliográfica

Se realizó una revisión de fuentes bibliográficas nacionales e internacionales para caracterizar la problemática y contextualizar las posibles soluciones tecnológicas. La revisión bibliográfica se focalizó en artículos de prospectiva en el sector de duraznos en Mendoza (Viera et al., 2022; Ojer y Viera, 2023; Abraham et al., 2024), otros enfocados en las nuevas tecnologías de la fruticultura (Iglesias e Infante, 2021; Martín Gorriz et al., 2012) y artículos sobre costos e implementación de la cosecha mecánica en duraznos (Hasey, 2017; Glenn, Peterson y Miller, 1995; Friedley, 1971; Lamouria, 1957). Se recurrió también a trabajos que tratan sobre los requerimientos de calidad de la materia prima en duraznos conserveros: Ojer (2010), Ojer (2020). Y finalmente se consultaron trabajos sobre portainjertos, control del vigor y nuevos sistemas de conducción en durazneros (De Jong et al., 20005; Iglesias, 2018; Iglesias y Torrents, 2020; Iglesias y Echeverría, 2021).

2.3. Consultas a expertos

Se diseñó y aplicó una encuesta a expertos del sector productivo, institucional y académico. La encuesta recogió percepciones sobre tendencias, barreras y oportunidades en torno a la mecanización, con foco en el horizonte 2035 y tuvo por finalidad determinar la importancia y la factibilidad de los métodos de cosecha aplicados en dichas empresas/productores. Los encuestados pudieron indicar los factores que frenan o impulsan la adopción de los distintos métodos de cosecha: manual, asistida por plataformas (ayudas mecánicas), mecánica del tipo side-by-side o mecánica por sistema cabalgante.

La consulta a expertos se realizó a través de un cuestionario digital destinado a referentes del sector, incluidas empresas y técnicos especializados, el cual proporcionó información sobre las implicancias estratégicas de la gestión de cosecha aplicada por las empresas y productores de durazno para industria, para los próximos 10 años. Los encuestados fueron seleccionados entre los participantes activos del proyecto: Proceso de planificación prospectiva por escenarios para el sector del durazno para industria; implementado durante el período 2017 – 2019 (Viera et al., 2022). En total participaron diecinueve (19) referentes privados y públicos del sector estudiado. En cuanto a la caracterización del universo encuestado, el 48% indicó estar vinculado con empresas del sector industrial, el 26% se identificó como asesor independiente, el 16% como representante institucional público-gubernamental, el 5% vinculado con el sector productor primario, y el restante 5% no especificó pertenencia. En cuanto a su involucramiento en los eslabones de la cadena del durazno, el 53% participa en empresas integradas o asesora de manera integrada entre producción e industrialización, mientras que el 26% tiene injerencia en sus actividades sólo en la producción primaria. Por último, en cuanto al destino del durazno, el 58% de los participantes indicó estar vinculado con materia prima destinada a mitades, el 21% a pulpa y el 5% es doble propósito (el 16% no contestó este punto).

De manera complementaria, se utilizó un enfoque metodológico basado en el ábaco de Regnier, una técnica de priorización que permite evaluar cualitativamente la factibilidad y las tasas esperadas de adopción de tecnologías o prácticas, incorporando múltiples variables. Este instrumento se basa en una escala de puntuación trivalente:
● Puntaje 1 (color rojo): adopción baja, con tasas estimadas de hasta el 30%;
● Puntaje 2 (color amarillo): adopción media, entre el 30% y el 50%;
● Puntaje 3 (color verde): adopción alta, superior al 50%.

Esta metodología permite construir una visión compartida sobre el futuro deseable, a través de un proceso participativo que integra conocimientos técnicos y experiencias.

2.4. Ensayos de cosecha mecánica

Se realizaron ensayos de campo con el objetivo de evaluar la factibilidad técnica y los efectos sobre la calidad de la fruta en distintas modalidades de cosecha mecanizada. En estos ensayos se evaluaron la eficiencia operativa de las máquinas, la calidad de la materia prima obtenida, y su comparación con la cosecha manual, los costos asociados y su impacto en la rentabilidad.

Ensayo 1. Máquina cabalgante

El ensayo con la máquina tipo cabalgante, marca New Holland Braud 9090X, se realizó en una plantación comercial de durazneros, cuya instalación suma 13 años de existencia, ubicada en la localidad de Luján de Cuyo, Provincia de Mendoza, Argentina. Se utilizaron plantas de la variedad Klamath, conducidos en sistema Ypsilon longitudinal e implantados a 4 m entre hileras y 2 m entre plantas. La cosecha se realizó en una sola pasada, cuando los frutos alcanzaron madurez comercial, determinada por la uniformidad del color de pulpa y la firmeza de pulpa que dio un promedio de 8,2 lb. Se efectuaron tres tratamientos en función de la velocidad de avance de la máquina y se compararon con un testigo de cosecha manual (Tabla 1). En cada uno de los tratamientos se incluyeron 225 plantas, equivalentes a una superficie de 0,18 ha.

El costo del alquiler de la máquina fue de 595 USD/ha., con un tipo de cambio de $914 por cada dólar, con cotización divisa tipo vendedor Banco de la Nación Argentina al 31 de mayo de 2024.

Ensayo 2. Máquina side-by-side

El ensayo con la cosechadora de tipo side-by-side se ejecutó con una máquina marca COE en una plantación comercial de árboles durazneros de 15 años de edad, ubicada en la localidad de Villa Seca, Tunuyán, Mendoza, Argentina. Se utilizaron plantas de la variedad Hesse conducidas en sistema multieje e implantados a 5 m entre hileras y 3 m entre plantas. La cosecha se realizó en una sola pasada, cuando los frutos alcanzaron madurez comercial, determinada por su firmeza de pulpa que al momento de cosecha tuvo un valor promedio de 8,5 lb. En este ensayo los tratamientos fueron dos: la cosecha manual y la cosecha mecanizada en una única velocidad de trabajo. En ambos tratamientos se utilizaron 333 plantas, equivalentes a una superficie de 0.5 ha. El costo del alquiler de la máquina fue de US$450 por hectárea, a lo que debe sumarse un tractor con tractorista y dos obreros comunes para movimiento de bins, que tienen un costo adicional de US$167 por hectárea, dando un total de US$617 por hectárea; el costo de la cosecha manual para ambos ensayos fue de US$0,03 /kg.

En ambos ensayos, al término de la cosecha se pesó la producción y se extrajeron cinco muestras de 100 frutos en cada tratamiento, determinándose las categorías de calidad según el protocolo publicado por Ojer (2020). En el ensayo 2, además de la clasificación de la calidad de fruta en el campo, se realizó un análisis de la materia prima al ingreso a la agroindustria, siguiendo el mismo protocolo. Se debe destacar que la producción del ensayo 2 fue afectada por una tormenta de granizo ocurrida seis semanas antes de la cosecha, que afectó el porcentaje de fruta de primera obtenido en ambos tratamientos, y que, como consecuencia, redujo el valor de la producción.

Los valores de la materia prima utilizados para el cálculo del valor bruto de la producción fueron de US$0,43 /kg para fruta de primera calidad y US$0,20 /kg para la fruta de tercera categoría, que es aquella que no cumple con los requisitos de calidad de la primera categoría y no incluye duraznos verdes ni podridos, que son considerados inaptos y sin valor comercial. El tipo de cambio utilizado fue de US$914 con fecha de imputación al 31 de mayo de 2024, momento de la liquidación de materia prima.

Los datos de calidad de frutos para los cuatro tratamientos con la cosechadora cabalgante y los dos que se ejecutaron con la máquina side -by -side” fueron sometidos a análisis de la varianza mediante prueba de Tukey para un nivel de significancia de 0.05.

2.5. Backcasting

La técnica de estudios de futuro denominada en inglés Backcasting (traducido al español como retrospectiva), desarrollada por John Robinson (2003), facilita la construcción de escenarios normativos de futuro a partir de una visión deseada, y la identificación de los pasos necesarios para alcanzarla desde el presente. Esta técnica permite superar el enfoque incremental y considerar cambios sociotécnicos transformadores. Utilizando esta técnica en el marco de este estudio, los resultados generados fueron integrados y sintetizados para construir un futuro deseado donde la mecanización de la cosecha fuera viable y eficiente, con la identificación de las barreras actuales y posibles soluciones y el diseño de un camino crítico de acciones estratégicas necesarias para transformar la situación presente.

3. RESULTADOS Y DISCUSIÓN

Los resultados aquí presentados surgen del enfoque metodológico combinado, que integró diversas fuentes de información y técnicas de análisis. A partir de este abordaje, se identifican, a continuación, los principales hallazgos.

3.1. Técnica del Micmac

En el marco del análisis prospectivo realizado para el sector de durazno para industria, se aplicó la técnica Micmac, con el objetivo de identificar las dinámicas clave del sistema en función de sus relaciones de influencia y dependencia.

Inicialmente, se tomaron las 21 dinámicas (o procesos de transformación) señaladas en el trabajo de planificación estratégica por escenarios para el sector, documentado en Viera et al. (2022). Estas dinámicas o procesos están relacionados con aspectos económicos, tecnológicos, institucionales, productivos y sociales del sector estudiado. Posteriormente se analizaron las interrelaciones entre las dinámicas, asignando valores según el grado de influencia directa de una dinámica sobre otra.

Tabla 2. Dinámicas sectoriales según la influencia y dependencia

Las dinámicas críticas obtenidas, es decir, aquellas que son modificables y generan gran impacto sistémico en el sector, son las consideradas temas focales del presente artículo y delimitan el recorrido metodológico realizado. Dentro de este grupo, los procesos atinentes a la producción primaria que fueron calificados con mayor nivel de criticidad fueron la productividad y la calidad de la materia prima, expresadas en latas/hectárea (proceso número 12 en la gráfica) y la concentración hacia explotaciones de mayor escala (proceso número 11). Cabe, por lo tanto, preguntarse cuáles son las modalidades más adecuadas para reemplazar la mano de obra en medianas y grandes explotaciones (o en sistemas integrados horizontalmente), pero sin descuidar la calidad del producto que resulta de la cosecha mecánica.

En el nivel máximo de criticidad se posicionó el condicionamiento de los sistemas productivos e industriales a los escenarios internacionales (proceso 3), la concentración económica ya señalada en el eslabón primario que también se refleja en los eslabones industrial y comercial (proceso 2), la vinculación del precio de la materia prima al precio internacional (proceso 5), y la alianza estratégica como clave para lograr competitividad sistémica (proceso 10). Estos últimos procesos, más vinculados con otros eslabones y aspectos de la cadena del durazno, constituyen espacios focales para la prospectiva sectorial, que podrán ser abordados en posteriores artículos.

3.2. Revisión bibliográfica

Las labores de poda y raleo en el cultivo de duraznero son señaladas como altamente demandantes de mano de obra. Mientras algunos autores destacan al raleo como la labor más costosa en la producción de duraznos (Martin Gorriz et al., 2012), otros estudios los ubican en el segundo lugar luego de la cosecha (Hasey et al., 2017). Esta última idea es respaldada por el estudio de costos realizado por IDR a partir de modelos productivos aplicados en Mendoza, donde se muestra que la cosecha demanda entre un 42% y 53% del total de jornales temporales necesarios, superando a las labores de raleo y poda (IDR-CFI, 2018). Un estudio más reciente de la Cátedra de Administración Rural de la FCA Uncuyo, actualiza dichos modelos y señala una participación del 17 al 21% del costo de cosecha en los costos totales, mientras que el raleo participa en un 9 a 12% según el modelo tecnológico (Abraham et al., 2024). Destaca en estos análisis que la demanda de mano de obra en cosecha se vuelve proporcionalmente más importante frente a las demás labores a medida que los modelos analizados obtienen mayor productividad. Esta situación refuerza la tensión planteada anteriormente entre productividad y criticidad de oferta de mano de obra, ya que el aumento de productividad por hectárea es una tendencia evidente en las estadísticas sectoriales.

En estudios realizados por Hasey et al., (2017) en California, EE. UU., se observó que los costos de la cosecha manual de durazno para industria aumentaron desde US$3.337/ha a US$4716/ha cuando la producción creció de 35 a 49 t/ha, y su participación porcentual en los costos operativos subió del 27% al 34%.

En cuanto a la realización de cosecha mecánica, los estudios de costos señalan aspectos relevantes aplicados a algunos productores en el Valle de Sacramento:
– Los productores deben notificar a la industria con anticipación.
– La industria se encarga de monitorear la firmeza de la fruta y determinar el momento oportuno de cosecha.
– La industria admite la cosecha si la fruta no está sobremadura.
– La maquinaria utilizada realiza una selección por tamaño, dejando la fruta chica en el campo.
– Los costos para este tipo de cosecha incluyen la contratación del servicio de cosecha y selección (US$2.249/ha) y la logística de apoyo (US$148/ha).
– La industria descuenta US$20/t en el precio al productor para fruta cosechada mecánicamente.

Las principales conclusiones indican que los costos de cosecha mecánica y cosecha manual en California no presentan diferencia significativa, siendo determinantes de la mecanización la poca disponibilidad de mano de obra y la aplicabilidad del método en las condiciones específicas de cada monte frutal.

Otro aspecto señalado por la bibliografía ocupada en la temática de cosecha mecánica en duraznos para industria es su efecto sobre la calidad de la fruta. Por un lado, se señalan los daños mecánicos, mayoritariamente producidos por los golpes de la fruta con la misma estructura de la planta y no tanto con los componentes de la maquinaria (Lamouria, 1957); el efecto se profundiza en la combinación con poda mecánica, por la calidad de los cortes y presencia de restos de poda (Glenn, 1995). La posibilidad de contar con maquinaria capaz de minimizar la distancia de caída del fruto está aún en desarrollo (Vougioukas y Sadowski, 2018).

Otro efecto negativo de la cosecha mecánica sobre la calidad de la materia prima para industria es el causado por la desuniformidad en la madurez de la cosecha resultante (Glenn, 1995). Los trabajos liderados por la Universidad de California y USDA señalan el limitado éxito, tanto en el desarrollo de cosechadoras capaces de seleccionar solamente el durazno maduro, en el uso de insumos (y/o del riego) para concentrar la madurez, o bien en el desarrollo de variedades con una maduración fuertemente concentrada (Glenn; Peterson y Miller, 1995).

Los sistemas de conducción y la arquitectura general de la planta también han sido un aspecto abordado en investigaciones sobre la adaptación del durazno de industria a la cosecha mecánica. Se han señalado aspectos como la necesidad de un despeje de tronco igual o mayor a 60 cm del suelo, la distribución de pisos productivos en planos separados, cargadores o hangers cortos, ausencia de ramas bajas o decumbentes (Fridley et al. 1971), hasta el desarrollo de conceptos integrales en la década de 1970 como los sistemas Tatura e Ypsilon, entre otros.

En Mendoza, los sistemas de conducción empleados no parecen haber seguido el rumbo de adaptación a este tipo de cosecha, según muestra la estadística del Registro Único de la Tierra (RUT). En una muestra de 3.252 ha declaradas, el 78% de los cultivos se conducen en vaso. Sistemas en planos productivos como ypsilon, espaldero o palmeta suman apenas el 10% de la superficie.

Sin embargo, en las implantaciones menores a cinco de edad se ha visto una progresiva implementación de sistemas de conducción preferentemente planos, tipo Ypsilon longitudinal con densidades mayores a mil plantas /ha, siguiendo la tendencia en otros países descrita por Iglesias y Torrents (2020), quienes señalan que las formas planas bidimensionales formadas en eje y el bieje se han desarrollado en las últimas dos décadas en España, Italia, Francia y Grecia. El objetivo que se persigue con los sistemas planos es el de incrementar la eficiencia de los insumos y la mano de obra, reduciendo el costo de producción mediante una mejor accesibilidad a la copa de trabajadores y máquinas (Iglesias e Infante, 2021).

Otro aspecto por destacar por estos sistemas es su aplicación combinada con alta densidad de plantación. Estos diseños permiten obtener precocidad y consecuentemente, rápidos retornos del capital invertido (Iglesias y Echeverría, 2022). La intensificación de los huertos de duraznero se puede lograr de manera similar a otras especies como manzano y peral, mediante el uso de portainjertos que controlen el tamaño del árbol. Diferentes patrones francos de duraznero, ciruelos e híbridos interespecíficos como Nemaguard, Controller-5, Controller-6, Montclar, Adesoto-101, Montizo, Isthara o Penta, se han utilizado como portainjertos de duraznero en diferentes países europeos, y algunos de ellos para control del vigor (Dejong et al., 2005; Iglesias, 2018; Iglesias y Echeverria, 2021). Sin embargo, este concepto es de difícil implementación en las condiciones agroecológicas de cultivo de la provincia de Mendoza, con probabilidades de heladas tardías importantes (Abraham et al., 2024), donde la altura de las plantas se torna fundamental como método de resguardo ante esas contingencias.

3.3. Consulta a expertos

Respecto de las encuestas realizadas a referentes del sector sobre la adopción de los distintos métodos de cosecha, los hallazgos más relevantes pueden analizarse:

Factores que impulsan o limitan la adopción de métodos de cosecha: los resultados se expresan según el porcentaje de encuestados que contestó que dicho factor frena o impulsa dicho tipo de cosecha.

Algunas de las consideraciones más importantes extraídas de las figuras 4, 5, 6 y 7 son las siguientes:
– El diseño de los montes impulsa los métodos de cosecha manual y asistido. Esta respuesta de los expertos respalda los hallazgos de la revisión bibliográfica: la incorporación de los distintos métodos de cosecha está condicionada por el diseño del monte, siendo muy buscadas las estructuras planas para facilitar labores cruciales, como la cosecha, al punto que la planificación desde la fase de diseño queda condicionada al método de cosecha que se empleará.
– La calidad de la materia prima es advertida como la principal variable que frena la introducción de cosechadoras del tipo cabalgante y side -by -side por la presunción del daño que este tipo de máquinas podrían causar a la materia prima, específicamente en la fruta destinada a la elaboración en mitades. Sin embargo y cómo se verá en el punto 3.4. ensayos de cosecha mecánica, las prestaciones de ambos tipos de máquinas han sido muy diferentes. En un sentido opuesto, pero bajo el mismo concepto, es la variable que más impulsa la aplicación de la cosecha manual y la asistida con plataformas.
– La continuidad de la mano de obra a lo largo de la temporada es crítica en métodos asistidos y manuales. En el primer caso, para la introducción de plataformas implica la necesidad de la ruptura de la estacionalidad de tareas como la poda, extendiendo su período, antes y después del receso invernal.
– Las condiciones laborales son especialmente limitantes para los métodos mecánicos. Los costos del método de cosecha representan una barrera transversal, afectando más a métodos mecánicos.
– La dificultad para adoptar cambios es una de las principales variables que frenan la introducción de cosechas asistidas y mecánicas.

Los expertos fueron consultados también por las tasas de adopción (difusión) de los distintos métodos de cosecha, en el presente (2024) y su proyección al 2034, según su conocimiento y opinión. Los datos fueron procesados para su visualización en los ábacos de Regnier, como muestran las tablas 3 y 4.

Estas representaciones muestran la opinión de los expertos respecto de la adopción de la cosecha manual, que es alta en el presente, pero según la mayoría de los expertos disminuye en los próximos 10 años, debido principalmente a las condiciones de trabajo, la disponibilidad de mano de obra, la dificultad de adaptación a los cambios y los altos costos laborales. En cuanto a la cosecha asistida por plataformas, se proyecta como uno de los métodos de adopción futura, impulsado por la buena calidad de la materia prima resultante y mejores condiciones laborales, pero limitado fuertemente por la resistencia al cambio, el diseño de los montes y los costos de este método de cosecha.

La cosecha side-by-side presenta una menor adopción en la proyección futura, si bien presenta buenas perspectivas para una parte menor de los encuestados. Aparece en este método mecánico una gran preocupación por la calidad de la fruta y se repiten los inconvenientes de resistencia al cambio y diseño de los montes; en contraposición, según los encuestados, el método side-by-side sería impulsado por mejoras en las condiciones laborales y en los costos de cosecha.

Finalmente, la cosecha mecánica cabalgante es la que menos proyección sugiere a los encuestados, en la cual se profundizan las limitantes sobre la calidad de la fruta, la resistencia al cambio, la disponibilidad del servicio y el diseño de los montes.

Los resultados obtenidos subrayan la dualidad existente en el sector de duraznos para industria: por un lado, la necesidad de mecanización para reducir costos y la criticidad de la mano de obra, y por otro, las limitaciones actuales para implementar tecnologías de mecanización sin ir en detrimento de la calidad, lo cual es más limitante aún en la producción orientada a conservas, debido a las altas exigencias de calidad.

Estas representaciones muestran la opinión de los expertos respecto de la adopción de la cosecha manual, que es alta en el presente, pero disminuye en los próximos 10 años, debido principalmente las condiciones de trabajo, la disponibilidad de mano de obra, la dificultad de adaptación y altos costos laborales. En cuanto a la cosecha asistida por plataformas, se proyecta como uno de los métodos de adopción futura, impulsado por la buena calidad de la materia prima resultante y mejores condiciones laborales, pero limitado fuertemente por la resistencia al cambio, el diseño de los montes y los costos de este método de cosecha.

La cosecha side-by-side presenta una menor adopción en la proyección futura, si bien presenta buenas perspectivas para una parte menor de los encuestados. Aparece en este método mecánico una gran preocupación por la calidad de la fruta y se repiten los inconvenientes de resistencia al cambio y diseño de los montes; en contraposición, según los encuestados, el método side-by-side sería impulsado por mejoras en las condiciones laborales y en los costos de cosecha.

Finalmente, la cosecha mecánica cabalgante es la que menos proyección sugiere a los encuestados, en la cual se profundizan las limitantes sobre la calidad de la fruta, la resistencia al cambio, la disponibilidad del servicio y el diseño de los montes.

Estos resultados resaltan la importancia de una transición planificada hacia modelos más productivos y mecanizables, considerando las especificidades del mercado y las condiciones locales del sector.

Los resultados obtenidos subrayan la dualidad existente en el sector de duraznos para industria: por un lado, la necesidad de mecanización para reducir costos y aumentar la eficiencia en la producción destinada a pulpas y, por otro, las limitaciones actuales para implementar tecnologías similares en la producción orientada a conservas, debido a las altas exigencias de calidad.

3.4. Ensayos de cosecha mecánica

A sabiendas de que el aumento de la productividad del monte frutal hace necesario contar con mayor cantidad de jornales por hectárea para cosechar los frutos con destino a su procesamiento en mitades en el momento adecuado, y que los antecedentes (Ojer Bustamante y Viera Aramburú, 2023) muestran una disminución de la oferta de mano de obra, se ensayaron dos tipos de cosecha mecánica.

Ensayo 1. Máquina cabalgante

El total de la fruta cosechada y su clasificación en categorías de calidad se presentan en la Tabla 5.

A las pérdidas de calidad detalladas en la Tabla 4 debe agregarse la ineficiencia en el proceso de cosecha, dado por la fruta que cae al piso y la que queda en los árboles (Tabla 6).

Finalmente, la integración de los resultados se presenta en la Tabla 7, donde se indican los valores de la producción obtenidos en cada tratamiento.

Ensayo 2. Máquina side-by-side

El total de la fruta cosechada y su clasificación en categorías de calidad se presentan en la Tabla 8.

A partir de los resultados del análisis de calidad de la fruta del tratamiento 1 en la agroindustria surge que, del total de fruta de tercera categoría, el 11,6% corresponde a fruta de calibre menor a 57 mm, el 41,9% se debe a por daños de granizo y el 46,5% es a causa de daños mecánicos durante la cosecha. En esta última subcategoría, el 45% de los frutos tiene al menos una mitad apta para elaboración de mitades. En resumen, la pérdida de fruta de primera categoría en este tratamiento fue de 2.495 kg en comparación con la cosecha manual (Tabla 9).

Finalmente, la integración de los resultados de ingresos y costos se presenta en la Tabla 10.

Los ensayos en campo demostraron que las cosechadoras mecánicas, con los modelos cabalgante y side-by-side, ofrecen ahorros significativos en costos de cosecha. Si bien, ambos tipos de cosechadoras tuvieron impacto negativo sobre la calidad de la fruta, el valor neto de la producción con el uso de la cosechadora side-by-side sólo disminuyó un 3.6% respecto del de la cosecha manual. Se observa entonces que la cosechadora side-by side ofreció prestaciones significativamente superiores a la máquina cabalgante, cuyos porcentajes de daño sobre la fruta, prácticamente invalidan su uso en el cultivo de duraznos. De todos modos, vale recordar que en el ensayo 2 la producción sufrió daños por granizo que afectaron el porcentaje de fruta de primera y el consiguiente valor de la producción, lo que torna imprescindible la repetición de estos ensayos en condiciones normales, libres de accidentes climáticos.

Los resultados sugieren la necesidad de adaptar los sistemas productivos según el producto final que se comercializará. La cosecha mecanizada con máquinas del tipo side-by-side se puede adaptar para cultivos destinados a pulpas, donde los daños mecánicos no afectan significativamente la calidad del producto y también, al amparo de los resultados logrados se puede proyectar su implementación en cultivos destinados a la elaboración en mitades. En tanto, la cosecha manual sigue siendo indispensable para frutos destinados a conservas, dado el nivel de calidad exigido por el mercado.

Los hallazgos permiten identificar dos modelos productivos predominantes. Por un lado, un modelo mecanizado, orientado a optimizar la eficiencia operativa y reducir costos en cultivos destinados a la producción de pulpas. Por otro lado, un modelo híbrido manual-mecanizado, en el que comienza a perfilarse una variante innovadora que propone una primera pasada manual destinada a la recolección de frutos destinados a mitades, seguida por una segunda recolección mecánica con máquinas del tipo side-by-side para completar la cosecha, integrando eficiencia y criterios de calidad en un mismo esquema operativo.

3.5. Resultados del backcasting

La técnica de backcasting ha permitido identificar estrategias críticas para abordar estas limitaciones. Uno de los hallazgos clave es que la transición hacia modelos mecanizables requiere no solo de inversiones tecnológicas, sino también de cambios estructurales en los sistemas de producción y una reconfiguración del mercado laboral local. Esto incluye capacitación técnica para operadores de maquinaria y la adopción de incentivos que promuevan la aceptación de tecnologías por parte de los productores.

Además, se destaca la importancia de la diferenciación productiva como estrategia para mitigar los riesgos asociados con la mecanización. Los modelos emergentes propuestos, que combinan tecnologías mecanizadas para la producción de pulpas con cosecha manual para conservas, reflejan una solución viable a corto y mediano plazo. Sin embargo, el éxito de estos modelos dependerá de la capacidad del sector para generar sinergias entre la tecnología, la calidad del producto y las demandas del mercado.

Finalmente, el backcasting aplicado revela que la sostenibilidad del sector de duraznos para industria no solo está vinculada a la eficiencia productiva, sino también a la capacidad de adaptación frente a las tensiones sociales y económicas. La implementación de políticas públicas que fomenten la innovación tecnológica y la retención de mano de obra calificada será fundamental para garantizar el éxito de las estrategias acordadas.

4. CONCLUSIONES

El estudio demuestra que las tensiones entre productividad, disponibilidad de mano de obra y opciones de mecanización para la cosecha del durazno para industria, constituyen un nudo crítico que no puede abordarse de forma aislada ni exclusivamente desde enfoques técnicos. La evidencia empírica y prospectiva revela que dichas dimensiones están profundamente interrelacionadas y requieren soluciones integrales que consideren también las implicancias sociales y territoriales.

La aplicación de la técnica Micmac permitió identificar dinámicas críticas que configuran el sistema productivo: la concentración económica en los eslabones primario, industrial y comercial, con pérdida de actores de pequeña escala, el condicionamiento de los escenarios internacionales hacia los modelos productivos e industriales locales, la mayor vinculación del precio de la materia prima al precio del producto final, y el aumento de rendimientos en latas por hectárea con nuevos métodos de producción. Estas dinámicas, por su alto nivel de influencia y dependencia sobre el desempeño sectorial, definen el margen de maniobra para la implementación de estrategias de reconversión productiva. Asimismo, el ábaco de Reignier permitió priorizar trayectorias de adopción tecnológica, revelando una tendencia clara hacia la cosecha asistida como modalidad transicional, especialmente viable para pequeños y medianos productores.

Los ensayos de campo comparativos entre métodos de cosecha manual y mecanizada mostraron que la cosechadora side-by-side genera ahorros significativos en los costos, con un impacto relativamente bajo en la calidad del producto, mientras que la máquina cabalgante presenta graves pérdidas de calidad y valor, y torna inviable su uso. Estos resultados permiten inferir que existen alternativas viables de mecanización, pero su implementación debe adecuarse al destino del producto: la cosecha mecánica se adapta mejor a la producción de pulpas, mientras que la producción destinada a mitades exige el mantenimiento de métodos manuales o híbridos.

A partir de ello, se identifican dos modelos productivos:
● Modelo mecanizado, orientado a maximizar eficiencia en la producción de pulpas.
● Modelo híbrido, que combina una primera pasada manual (para frutos destinados a mitades) y una segunda mecanizada con máquinas tipo side-by-side, optimizando costos, y manteniendo niveles de calidad sustentables.

La aplicación de la técnica backcasting permitió construir un escenario deseado y la trayectoria confirmó que la transición hacia modelos más mecanizados no solo demanda inversiones en tecnología, sino también transformaciones estructurales, como el diseño adecuado de montes frutales, la capacitación de operarios, programas de financiamiento y articulación público-privada. Además, destaca que el éxito de esta transición dependerá de la capacidad del sector para equilibrar productividad, sostenibilidad y diferenciación del producto.

En consecuencia, la mecanización no debe plantearse como una solución única ni excluyente, sino como parte de una estrategia flexible y contextualizada. La cosecha asistida representa una solución intermedia prometedora, mientras que la combinación de métodos puede constituir una opción estratégica para integrar eficiencia operativa con estándares de calidad exigidos por mercados de alto valor.

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