<?xml version="1.0"?><!DOCTYPE rdf:RDF SYSTEM "http://dublincore.org/documents/2000/11/dcmes-xml/dcmes-xml-dtd.dtd"><rdf:RDF xmlns:rdf="http://www.w3.org/1999/02/22-rdf-syntax-ns#" xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/"><rdf:Description about="https://revistaepe.utem.cl/articulos/del-cuello-blanco-al-cuello-digital-en-el-empleo-publico-algo-del-ayer-un-poco-del-hoy-y-un-asomo-al-manana/"><dc:title>Del cuello blanco al cuello digital en el empleo público:  algo del ayer, un poco del hoy y un asomo al mañana</dc:title><dc:date>10-06-2024</dc:date><dc:date>10-06-2024</dc:date></rdf:Description><article><front><journal-meta><journal-title>Del cuello blanco al cuello digital en el empleo público:  algo del ayer, un poco del hoy y un asomo al mañana</journal-title><issn>0719-3688</issn></journal-meta><article-meta><pub-date pub-type="pub"><day>10</day><month>06</month><year>2024</year></pub-date><volume>12</volume><numero>1</numero></article-meta></front><body><![CDATA[&lt;h4&gt;&lt;strong&gt;RESUMEN&lt;/strong&gt;&lt;/h4&gt;
&lt;p&gt;El texto analiza la transformaci&oacute;n del empleo p&uacute;blico desde una perspectiva hist&oacute;rica y prospectiva, centr&aacute;ndose en los cambios tecnol&oacute;gicos y sociales. Comienza con un recorrido por el pasado, desde los trabajadores de cuello azul de la era industrial hasta los de cuello blanco, asociados con tareas administrativas y profesionales en oficinas. Describe c&oacute;mo cada revoluci&oacute;n industrial signific&oacute; avances en la automatizaci&oacute;n, el transporte y la tecnolog&iacute;a, modificando la estructura laboral y social. En el presente, el enfoque est&aacute; en los cambios en el empleo administrativo debido a la digitalizaci&oacute;n y las nuevas tecnolog&iacute;as. Esto ha llevado a un replanteamiento de las competencias requeridas, priorizando habilidades digitales y la capacidad de adaptarse a entornos din&aacute;micos. Adem&aacute;s, se aborda c&oacute;mo la cultura organizacional de las administraciones p&uacute;blicas enfrenta tensiones. Hacia el futuro, el concepto de cuello digital emerge como una met&aacute;fora del nuevo perfil laboral en el sector p&uacute;blico.&lt;/p&gt;
&lt;h4&gt;&lt;strong&gt;ABSTRACT&lt;/strong&gt;&lt;/h4&gt;
&lt;p&gt;The text analyzes the transformation of public employment from a historical and prospective perspective, focusing on technological and social changes. It begins with a journey through the past, from the blue-collar workers of the industrial era to the &laquo;white-collar&raquo; workers associated with administrative and professional tasks in offices. It describes how each industrial revolution brought advances in automation, transportation and technology, changing the labor and social structure. At present, the focus is on changes in white-collar employment due to digitalization and new technologies. This has led to a rethinking of the required competencies, prioritizing digital skills and the ability to adapt to dynamic environments. In addition, it addresses how the organizational culture of public administrations faces tensions. Moving forward, the concept of digital collar emerges as a metaphor for the new job profile in the public sector.&lt;/p&gt;
&lt;h4&gt;&lt;strong&gt;INTRODUCCI&Oacute;N&lt;/strong&gt;&lt;/h4&gt;
&lt;p&gt;Inmersos en un mundo, como seguramente fueron todos los mundos del mundo, o el mundo en singular, de caracter&iacute;sticas vol&aacute;tiles, inciertas, complejas y ambiguas (el conocido efecto VUCA), se prev&eacute;n profundos cambios en el trabajo administrativo en diferentes facetas del empleo, lo que incluye el empleo p&uacute;blico. Hablamos del paso de trabajadores de cuello blanco a trabajadores de cuello digital. Es decir, nuevos perfiles asociados con esos cambios en diferentes planos, como ingreso, modalidades de trabajo, profesionalizaci&oacute;n y capacitaci&oacute;n. El prop&oacute;sito de este trabajo es observar y analizar los diferentes escenarios que se asoman hacia el futuro para el empleo p&uacute;blico, desde lo que fue, lo que es y lo que puede ser (ayer, hoy y ma&ntilde;ana en el empleo p&uacute;blico).&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;La idea de un Estado en pleno proceso de modernizaci&oacute;n trae aparejado el progreso y el avance de la ciencia y la t&eacute;cnica y supone periodos de turbulencia organizacional. Las nuevas tecnolog&iacute;as transformaron, transforman y transformar&aacute;n los lineamientos productivos b&aacute;sicos. En nuestro caso, por ejemplo, con la introducci&oacute;n de diferentes elementos digitales, como la inteligencia artificial (IA), metaverso, el &lt;em&gt;blockchain&lt;/em&gt;, &lt;em&gt;iCloud&lt;/em&gt;, entre otros, que impactar&aacute;n en la l&oacute;gica laboral.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;A la resignificaci&oacute;n tanto del rol del trabajador de cuello azul (aquel que se distingu&iacute;a por su vestimenta de trabajo en la gran industria), como de sus competencias aptitudinales, actitudinales y psicosociales, no tardar&iacute;a en sum&aacute;rsele un nuevo escenario de condiciones y expectativas para los trabajadores de cuello blanco (trabajadores del sector servicios a quienes se identificaba meton&iacute;micamente por sus camisas blancas). Lo que espec&iacute;ficamente se anticipa es el clima de cambios significativos en el trabajo administrativo (empleados de oficina) que est&aacute; impactando en la l&oacute;gica laboral de las instituciones gubernamentales, tanto en las &aacute;reas sustantivas como en las auxiliares.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Explorar los aspectos principales del &aacute;mbito laboral presenta un desaf&iacute;o complejo debido a que todo este entorno se encuentra sumido en un proceso de transformaci&oacute;n significativa impulsada, en alguna medida, por la IV Revoluci&oacute;n Industrial.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Lo que distingue esa Revoluci&oacute;n Industrial de los saltos cualitativos y cuantitativos anteriores es la velocidad con la que se producen los cambios. Aquellos que pronostican transformaciones profundas en el &aacute;mbito laboral argumentan que estamos inmersos en una era de aceleraci&oacute;n, en la cual todo parece experimentar transformaciones m&aacute;s veloces. Microchips, redes, inteligencia artificial, son parte de esas transformaciones (Blutman y Cao, 2023; Aubain et al., 2023).&lt;/p&gt;
&lt;h4&gt;&lt;strong&gt;1. METODOLOG&Iacute;A&lt;/strong&gt;&lt;/h4&gt;
&lt;p&gt;&lt;strong&gt;1.1. Ayer: cuello azul&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Bosquejando sucintamente el derrotero hist&oacute;rico, podemos se&ntilde;alar que los logros de la humanidad han experimentado una marcada aceleraci&oacute;n en los &uacute;ltimos siglos. Con el surgimiento de la era industrial se establecieron las bases de las ciudades modernas tal como las conocemos, junto con un sistema econ&oacute;mico de mercado que permit&iacute;a la producci&oacute;n y el consumo en ubicaciones distantes.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Abordar el mundo del trabajo es una tarea compleja, ya que todo este universo se encuentra en un momento de profunda transformaci&oacute;n (Blutman y Cao, 2023).&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Al igual que en aquella etapa, pueden observarse grandes transformaciones en la l&oacute;gica laboral a partir de la creciente automatizaci&oacute;n, digitalizaci&oacute;n y el surgimiento de nuevas formas de gestionar la informaci&oacute;n, la llamada IV Revoluci&oacute;n Industrial mencionada por Klaus Schwab, fundador del Foro Econ&oacute;mico Mundial en 2016.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Las revoluciones industriales pueden definirse como procesos de profundos cambios en los &aacute;mbitos industrial, social y tecnol&oacute;gico. Estos cambios conllevan transformaciones sustanciales en los m&eacute;todos de producci&oacute;n y distribuci&oacute;n de bienes y servicios, e incluso en la estructura misma de la sociedad.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Aunque se habla com&uacute;nmente de diversas revoluciones industriales, la Revoluci&oacute;n Industrial propiamente dicha tuvo su origen en el siglo XVIII, con la invenci&oacute;n de diferentes tecnolog&iacute;as que derivaron en la m&aacute;quina de vapor. Esta iniciativa desencaden&oacute; cambios significativos, tanto en la producci&oacute;n (especialmente en la industria textil) como en los sistemas de transporte a trav&eacute;s de la expansi&oacute;n de ferrocarriles y barcos de vapor a gran escala.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Estos cambios marcaron el punto de partida en la transformaci&oacute;n de una sociedad mayoritariamente rural y local en una m&aacute;s urbanizada, automatizada e interconectada, lo que posibilit&oacute; aumentar la producci&oacute;n y desvincularla del lugar de consumo.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;A lo largo de la historia se han producido varios cambios revolucionarios que han modificado la estructura de la producci&oacute;n y la sociedad. Generalmente se identifican cuatro revoluciones industriales (Blutman y Gonz&aacute;lez, 2023):&lt;br /&gt;
● La que comenz&oacute; en el siglo XVIII se denomina com&uacute;nmente como la I Revoluci&oacute;n Industrial. En esta etapa se combin&oacute; la automatizaci&oacute;n de los procesos de producci&oacute;n con el avance del transporte ferroviario y mar&iacute;timo.&lt;br /&gt;
● La II Revoluci&oacute;n Industrial (segunda mitad del siglo XIX hasta 1914) se caracteriz&oacute; por el desarrollo de innovaciones como la electricidad y el motor de combusti&oacute;n. Esto supuso un nuevo impulso a la producci&oacute;n en grandes f&aacute;bricas y al transporte de mercanc&iacute;as y personas. Adem&aacute;s emergieron industrias poderosas, como la del petr&oacute;leo y la del acero.&lt;br /&gt;
● La III Revoluci&oacute;n Industrial, que tuvo lugar en la segunda mitad del siglo XX, tambi&eacute;n se conoce como la Revoluci&oacute;n Cient&iacute;fico-Tecnol&oacute;gica (RCT) o la Revoluci&oacute;n de la Sociedad de la Informaci&oacute;n. Est&aacute; fundamentada en la propagaci&oacute;n de la inform&aacute;tica, la cual ha permitido capacidades de c&aacute;lculo y control de dispositivos muy superiores a las del ser humano.&lt;br /&gt;
● Esto nos lleva a la denominada IV Revoluci&oacute;n Industrial, que se desarrolla en el siglo XXI, y que abarca aspectos que ya est&aacute;n en curso o lo estar&aacute;n pr&oacute;ximamente, como el Internet de las Cosas (IoT), el avance del 5G (o incluso el 6G) y la rob&oacute;tica, con m&aacute;quinas capaces de asumir muchas tareas en lugar de los seres humanos, AI, Blockchain, entre otros cambios.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;El impacto de estas revoluciones industriales en el mundo va m&aacute;s all&aacute; de su influencia en el &aacute;mbito industrial. La producci&oacute;n en masa y en serie de principios del siglo XX marc&oacute; el mundo del cuello azul. Trabajadores en l&iacute;nea que acompa&ntilde;aban el funcionamiento de esas maquinarias.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;En una suerte de retrospectiva de la prospectiva podemos decir que algunos analistas y pensadores pasado la mitad del siglo XX comenzaron a plantear temas respecto del futuro del trabajo, algunos con preclaridad, otros con un grado de fantas&iacute;a en los pensamientos, pero que marcan un rumbo de an&aacute;lisis para tomar en cuenta. Desde Alvin Toffler (1980), quien planteaba tres olas econ&oacute;micas: la sociedad agraria, la industrial y la posindustrial. Pasando por J. Rifkin (1996), quien argumentaba que los avances tecnol&oacute;gicos y la automatizaci&oacute;n de la tercera revoluci&oacute;n industrial estaban llevando a una reducci&oacute;n significativa en la necesidad de mano de obra humana en muchas industrias. O Gorz (1981 y 2001), quien se&ntilde;alaba que el trabajo asalariado tradicional estaba en crisis debido a la automatizaci&oacute;n y los avances tecnol&oacute;gicos. Coriat (2000) argument&oacute; que la din&aacute;mica de la competencia en la econom&iacute;a global moderna llevaba a una aceleraci&oacute;n en la innovaci&oacute;n tecnol&oacute;gica, lo que pod&iacute;a tener implicaciones tanto positivas como negativas para el empleo. Reich (1991), en El Trabajo de las Naciones, se&ntilde;ala que la globalizaci&oacute;n ha transformado la econom&iacute;a mundial, facilitando el movimiento de capital, tecnolog&iacute;a y trabajo a trav&eacute;s de fronteras nacionales. Examin&oacute; c&oacute;mo esas din&aacute;micas afectaban la competitividad de las naciones y la naturaleza del trabajo. Destac&oacute; la creciente importancia de los trabajadores del conocimiento y la disminuci&oacute;n de los trabajos manuales y de fabricaci&oacute;n. Porter (1990) se preguntaba por qu&eacute; ciertas naciones son m&aacute;s competitivas en determinadas industrias a nivel global. Michel Albert es conocido por su libro Capitalismo contra capitalismo (1991); en esa obra analiza y compara dos modelos predominantes de capitalismo en el mundo occidental: el modelo anglosaj&oacute;n y el modelo renano.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Todos estos autores se&ntilde;alados, que requerir&iacute;an un desarrollo mayor al que sucintamente presentamos, destacan que est&aacute;bamos ante un marco hist&oacute;rico que deriv&oacute; en transformaciones en la organizaci&oacute;n de la sociedad, incluyendo el crecimiento de poblaciones urbanas, cambios en el sistema de transporte, de las comunicaciones y modificaciones en el sistema econ&oacute;mico, pol&iacute;tico y organizacional. Como era de esperarse estas transformaciones impactaron e impactan sobre el Estado, la administraci&oacute;n p&uacute;blica y sus empleados.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;strong&gt;1.2. Hoy: cuello blanco&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;La idea de un Estado en pleno proceso de modernizaci&oacute;n trae aparejado el progreso y el avance de la ciencia y la t&eacute;cnica. Las nuevas tecnolog&iacute;as transformaron, transforman y transformar&aacute;n los lineamientos productivos b&aacute;sicos. En nuestro caso, por ejemplo, con la introducci&oacute;n de diferentes elementos digitales como la inteligencia artificial (IA), metaverso, el blockchain, I iCloud, entre otros, que impactar&aacute;n en la l&oacute;gica laboral.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Utilizaremos la idea de cuello como una met&aacute;fora que incluye no solo la cuesti&oacute;n visual de una vestimenta, sino tambi&eacute;n una situaci&oacute;n de &eacute;poca, un modo de producci&oacute;n, relaciones laborales y vinculares entre otros temas significativos de las revoluciones industriales.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Esto comienza a resignificar tanto el rol del trabajador de cuello azul (aquel que se distingu&iacute;a por su vestimenta de trabajo en la gran industria), como de sus competencias aptitudinales, actitudinales y psicosociales, no tardar&iacute;a en sum&aacute;rsele un nuevo escenario de condiciones y expectativas para los trabajadores de cuello blanco (trabajadores del sector servicios a quienes se identificaba meton&iacute;micamente por sus camisas blancas). Lo que espec&iacute;ficamente se anticipa es el clima de cambios significativos en el trabajo administrativo (empleados de oficina) que ya est&aacute; impactando en la l&oacute;gica laboral de las instituciones gubernamentales, tanto en las &aacute;reas sustantivas como en las auxiliares (Blutman y Gonz&aacute;lez, 2024).&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;La noci&oacute;n de empleado de cuello blanco se acu&ntilde;&oacute; a mediados del siglo XX para describir a trabajadores que realizaban tareas administrativas y profesionales en un entorno burocr&aacute;tico para contraponerlo al de cuello azul de la primera y segunda industrializaci&oacute;n. Antes de la aparici&oacute;n de este tipo de empleos, la mayor&iacute;a de los asalariados se dedicaba principalmente a trabajos manuales o industriales. Sin embargo, con el crecimiento de la econom&iacute;a y la creciente complejidad de los &aacute;mbitos administrativos, surgi&oacute; la necesidad de contar con trabajadores especializados en labores de enlace (Mills, W., 2002).&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Los empleados de cuello blanco se ocuparon principalmente de tareas como el procesamiento de documentos, la gesti&oacute;n de archivos, la contabilidad, la redacci&oacute;n de informes y la coordinaci&oacute;n de comunicaciones internas y externas.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;A medida que avanzaban las tecnolog&iacute;as digitales se introduc&iacute;an nuevas herramientas y sistemas en las oficinas. La funci&oacute;n de los empleados de cuello blanco tambi&eacute;n evolucion&oacute; y la informatizaci&oacute;n de los procedimientos transform&oacute; la forma en que se realizaban esas tareas. Se comenz&oacute; a utilizar software de procesamiento de textos, hojas de c&aacute;lculo, bases de datos y sistemas de correo electr&oacute;nico para llevar a cabo tareas de manera m&aacute;s eficiente. La automatizaci&oacute;n y la digitalizaci&oacute;n de los procesos administrativos redujeron la carga de trabajo y permitieron mayor eficiencia a las unidades del sector p&uacute;blico.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;La creciente y escalar digitalizaci&oacute;n junto a la conectividad global han permitido que las tareas rutinarias puedan sistematizarse en entornos procedimentales modernos.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;En resumen, los empleados de cuello blanco han experimentado una evoluci&oacute;n significativa desde sus or&iacute;genes, adapt&aacute;ndose a los avances tecnol&oacute;gicos y desempe&ntilde;ando un papel clave en la gesti&oacute;n y administraci&oacute;n de las organizaciones.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Algunos autores actuales y cl&aacute;sicos, como Krugman; Stiglitz y Mazzucato, nos marcan esos cambios desde sus miradas prioritariamente econ&oacute;micas. Para Krugman (2009) el empleo p&uacute;blico puede ser crucial para estimular la econom&iacute;a durante recesiones y para proporcionar una red de seguridad que apoye a la poblaci&oacute;n en general. Se&ntilde;ala que la expansi&oacute;n del empleo p&uacute;blico en &aacute;reas como infraestructura, educaci&oacute;n y salud es una forma de promover el crecimiento econ&oacute;mico sostenible y reducir la desigualdad.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Por su parte, Stiglitz (2012) ha planteado la importancia del sector p&uacute;blico en la promoci&oacute;n del bienestar social y la justicia econ&oacute;mica. Argumenta que el sector p&uacute;blico tiene un papel crucial en la redistribuci&oacute;n de la riqueza y en la provisi&oacute;n de servicios esenciales que el mercado privado no ofrece adecuadamente. De all&iacute; que plantea que las inversiones p&uacute;blicas &ndash;en infraestructura, educaci&oacute;n y tecnolog&iacute;a&ndash; son fundamentales para promover el crecimiento y reducir la desigualdad.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Mazzucato (2014), desde otra &oacute;ptica, argumenta que el sector p&uacute;blico es un motor importante para la innovaci&oacute;n, no solo como regulador, sino tambi&eacute;n como inversor directo en proyectos de alto riesgo y alta recompensa. El empleo p&uacute;blico deber&iacute;a ser visto como una fuerza din&aacute;mica que impulsa el progreso tecnol&oacute;gico y econ&oacute;mico, en lugar de ser simplemente un proveedor de servicios.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Sin embargo, en una l&iacute;nea menos convencional y m&aacute;s did&aacute;ctica, Graeber y Barbeitos (2018) argumentan que una gran parte de los trabajos modernos, incluidos muchos en el sector p&uacute;blico, son innecesarios y no contribuyen significativamente al bienestar social. Temas para pensar el ma&ntilde;ana.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;strong&gt;1.3. Ma&ntilde;ana: cuello digital&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Del escenario capitalizado por los trabajadores de cuello blanco, surgir&aacute;n los trabajadores de cuello digital. El t&eacute;rmino se refiere a los trabajadores (especialmente aquellos abocados a ocupaciones tradicionalmente de cuello blanco) con la capacidad de reinventarse (seg&uacute;n lo requieran las circunstancias), adaptarse y utilizar eficientemente las tecnolog&iacute;as digitales en su medio de trabajo.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Es importante se&ntilde;alar que tanto la noci&oacute;n de cuello azul como la de cuello blanco tienen dos componentes. Por un lado, el color de la ropa que se usaba en el trabajo cotidiano y por el otro la identificaci&oacute;n de una parte del cuerpo asociada al dogal de la esclavitud. No se hablaba simplemente de brazo blanco o azul. Tomando la noci&oacute;n de cuello digital salimos de la connotaci&oacute;n f&aacute;ctica de una prenda de vestir y pasamos a un elemento de composici&oacute;n inmaterial, que elimina la uniformidad de la propia prenda para dar paso tanto a la posibilidad de adquisici&oacute;n de conocimiento como de la creaci&oacute;n de estrategias para el uso de esa tecnolog&iacute;a (Blutman y Gonz&aacute;lez, 2024).&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;En el pasado, los trabajadores de oficina sol&iacute;an desempe&ntilde;ar tareas que se basaban m&aacute;s en el conocimiento adquirido de forma improvisada que en habilidades t&eacute;cnicas espec&iacute;ficas. El uso de libros de registros, archivos en biblioratos y m&aacute;quinas de escribir en espacios con numerosos empleados tecleando, y el salto cualitativo hacia operadores de terminales y finalmente computadoras personales, representan la evoluci&oacute;n de este tipo de labor caracter&iacute;stica conocida como de cuello blanco.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Con el avance de la tecnolog&iacute;a y la digitalizaci&oacute;n de los procesos de trabajo, se ha vuelto cada vez m&aacute;s crucial que estos trabajadores adquieran habilidades digitales para mantenerse como actores relevantes y competitivos en el entorno laboral actual. La imagen que se presenta ya no es la de operadores de software sino la de constructores de estrategias digitales capaces de resolver los problemas constantes suscitados por las crecientes demandas sociales.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;La transformaci&oacute;n del trabajador de cuello blanco implica no solo la adquisici&oacute;n de habilidades en &aacute;reas como la gesti&oacute;n, la administraci&oacute;n y el an&aacute;lisis de datos, sino tambi&eacute;n su adaptaci&oacute;n a las nuevas tecnolog&iacute;as, la comprensi&oacute;n y utilizaci&oacute;n de herramientas digitales, y la propensi&oacute;n a una mentalidad abierta hacia la innovaci&oacute;n y el cambio continuo.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;A medida que van surgiendo desaf&iacute;os m&aacute;s complejos, se puede notar c&oacute;mo los procesos t&eacute;cnicos y administrativos en la administraci&oacute;n p&uacute;blica est&aacute;n experimentando cambios significativos. Especialmente las tareas que sol&iacute;an ser realizadas de manera mec&aacute;nica est&aacute;n siendo reemplazadas por soluciones inform&aacute;ticas, lo cual tendr&aacute; un impacto en la necesidad de reevaluar las habilidades requeridas para los nuevos y futuros puestos de trabajo.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Esto se vislumbrar&aacute; tanto al interior del sector privado como del sector p&uacute;blico, donde ser&aacute; necesario determinar la estrategia adecuada para construir y fortalecer los perfiles laborales que requieren las transformaciones en curso y que, como dijimos, se acelerar&aacute;n en el futuro, poniendo en tensi&oacute;n algunas de las pautas b&aacute;sicas reinantes al interior de las organizaciones estatales (Blutman y Cao, 2023). Estas estrategias tambi&eacute;n deber&iacute;an aprovechar los aspectos positivos de los cambios que se avecinan, al tiempo que se abordan y se mitigan los posibles impactos negativos y las dificultades que puedan surgir. Estamos presenciando cambios sist&eacute;micos en el empleo p&uacute;blico, donde la anomal&iacute;a y la disrupci&oacute;n plasmar&aacute;n un contexto de nuevo tipo para el que habr&aacute; que dise&ntilde;ar, invariablemente, nuevas herramientas de planificaci&oacute;n y gesti&oacute;n.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Lo que se deber&iacute;a tener en cuenta es que el sector p&uacute;blico seleccione y adapte los principios y requisitos que est&aacute;n avanzando para el mercado laboral del futuro (tanto en t&eacute;rminos t&eacute;cnicos como actitudinales y culturales) y se esfuerce tanto en facilitar las transformaciones como en disminuir la tensi&oacute;n inherente a cualquier cambio.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Esto nos sirve de puntapi&eacute; para, anclados en el presente, pero con la mirada orientada a mediano y largo plazo, pensar escenarios y, a partir de ellos, establecer algunas de las variables principales del proceso de transformaciones vigentes. En este marco, una buena parte de la n&oacute;mina de trabajadores deber&aacute; afrontar, en el corto plazo, un escenario en el que se exijan capacidades que, por sofisticadas y novedosas, no est&eacute;n provisionalmente a su alcance.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Esto ocurre tanto en el sector privado como en el p&uacute;blico, en donde se deber&aacute; determinar cu&aacute;l es la estrategia adecuada para dise&ntilde;ar los nuevos roles laborales que est&aacute;n atados a las transformaciones vigentes tanto en sus procesos emergentes como en sus fines &uacute;ltimos.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;En lo referido a este aspecto, la cultura organizacional puede jugar un papel fundamental dado que, como suele suceder en momentos de transformaciones, puede adoptar cierta rigidez o, eventualmente, plantearse condiciones refractarias al cambio.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;En el &aacute;mbito de las administraciones p&uacute;blicas, la cultura organizacional juega un papel fundamental en la forma en que se desarrollan las actividades y se brindan los servicios a la ciudadan&iacute;a (Felcman y Blutman, 2020). A medida que se adaptan a los cambios, se incorporan nuevos valores y presunciones en el marco de nuevos imaginarios sociales.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;De esta manera nos encontramos frente a un escenario de creciente utilizaci&oacute;n de herramientas digitales, an&aacute;lisis de datos y conocimientos t&eacute;cnicos espec&iacute;ficos que mutan diariamente y que el empleado y la organizaci&oacute;n deber&aacute;n tener en cuenta. En un entorno en constante cambio, los empleados p&uacute;blicos deber&aacute;n incorporar nociones y nuevas habilidades t&eacute;cnicas para abordar los desaf&iacute;os que se avizoran. Esto implica la necesidad de capacitaci&oacute;n y desarrollo profesional continuo para prepararse a las nuevas tecnolog&iacute;as y las mejores pr&aacute;cticas en la gesti&oacute;n p&uacute;blica.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Por ejemplo, la virtualidad y el teletrabajo o trabajo remoto son dimensiones que se han instalado en el &aacute;mbito p&uacute;blico y plantean desaf&iacute;os adicionales en t&eacute;rminos de gesti&oacute;n de la cultura organizacional vigente en las administraciones p&uacute;blicas actuales.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Frente a los cambios que se est&aacute;n suscitando se prev&eacute;n diferentes posibilidades, como la movilidad de agentes a diferentes posiciones, acompa&ntilde;ada por procesos de formaci&oacute;n y capacitaci&oacute;n para adquisici&oacute;n de nuevas habilidades y competencias requeridas para el nuevo rol. Gran parte de estas transformaciones provienen de los actores tradicionales; es decir, las empresas y los trabajadores, que est&aacute;n experimentando nuevas formas de interactuar entre s&iacute;, incluyendo la promoci&oacute;n de horarios flexibles y el trabajo fuera de las instalaciones del empleador. Todos elementos que repercuten en los postulados b&aacute;sicos de una cultura organizacional establecida y abonan a su refundaci&oacute;n.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Por su parte, las representaciones gremiales est&aacute;n inmersas en el juego de la soga o cinchada donde, por un lado, se quiere mantener la misma estructura de representaci&oacute;n y participaci&oacute;n y, por otro lado, las mismas formas organizacionales les van restando las capacidades de convocatoria.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;En paralelo con el proceso de reorientaci&oacute;n de la capacitaci&oacute;n surge tambi&eacute;n la necesidad de generar pol&iacute;ticas de atracci&oacute;n y retenci&oacute;n de talento con las capacidades necesarias para responder a los dise&ntilde;os de los nuevos puestos de trabajo. En este sentido, surge como necesario implementar acciones presupuestarias que permitan al Estado ser competitivo en el mercado laboral y a la vez, lograr establecer canales de colaboraci&oacute;n permanentes con diferentes instancias del sector educativo. Todos estos elementos marcan desaf&iacute;os que merecen ponerse en la mira.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Entre los efectos de las nuevas formas de organizaci&oacute;n del trabajo son centrales la interconexi&oacute;n y la complejidad crecientes; esto demandar&aacute; grados elevados de especializaci&oacute;n de los perfiles y la conformaci&oacute;n de equipos interdisciplinarios con capacidad de trabajar colaborativamente. No obstante, es importante considerar que la excesiva especializaci&oacute;n podr&iacute;a obstaculizar la colaboraci&oacute;n interdisciplinaria y en red, lo cual demandar&aacute; nuevas habilidades y competencias.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Podr&iacute;amos se&ntilde;alar que la composici&oacute;n de los empleados del sector p&uacute;blico ir&aacute; mutando a un escenario de profesionales especializados en &aacute;reas sustantivas, capaces de abordar la gesti&oacute;n de datos y articularse con desarrolladores inform&aacute;ticos. De all&iacute; que podamos ir viendo esos encuentros cercanos con la tecnolog&iacute;a, en los que se conjugue un proceso de ampliaci&oacute;n y jerarquizaci&oacute;n de los conocimientos t&eacute;cnico/cient&iacute;fico/profesionales, en detrimento de los perfiles administrativos cl&aacute;sicos: lo que anteriormente denominamos como la transformaci&oacute;n de trabajadores de cuello blanco en trabajadores de cuello digital.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;La idea de cambio profesional deber&iacute;a estar acompa&ntilde;ada por cambios en el dise&ntilde;o de la carrera del empleado p&uacute;blico, de forma tal de facilitar la movilidad y de no castigar al trabajador que, por la obsolescencia de una tecnolog&iacute;a o por transformaciones de una pol&iacute;tica p&uacute;blica, debe dejar su lugar de experto y reconstruir su conocimiento profesional en otro espacio de trabajo. Estas pr&aacute;cticas impactar&aacute;n en nuevas configuraciones de la cultura organizacional de los &aacute;mbitos estatales.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;En resumen (ver Figura 1), el nuevo perfil del empleado p&uacute;blico debe incorporar nociones t&eacute;cnico/metodol&oacute;gicas: un perfil actitudinal capaz de sostener la transici&oacute;n hacia el nuevo modelo caracterizado por la autonom&iacute;a y el cambio constante y el desarrollo de nuevas estrategias para sostener y profundizar los valores de lo p&uacute;blico/estatal.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;strong&gt;Figura 1. Perfil del cuello digital&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;img fetchpriority=&quot;high&quot; decoding=&quot;async&quot; class=&quot;alignnone size-full wp-image-2412&quot; src=&quot;https://revistaepe.utem.cl/wp-content/uploads/sites/7/2025/03/perfil-empleado-estatal.png&quot; alt=&quot;&quot; width=&quot;913&quot; height=&quot;553&quot; srcset=&quot;https://revistaepe.utem.cl/wp-content/uploads/sites/7/2025/03/perfil-empleado-estatal.png 913w, https://revistaepe.utem.cl/wp-content/uploads/sites/7/2025/03/perfil-empleado-estatal-300x182.png 300w, https://revistaepe.utem.cl/wp-content/uploads/sites/7/2025/03/perfil-empleado-estatal-768x465.png 768w, https://revistaepe.utem.cl/wp-content/uploads/sites/7/2025/03/perfil-empleado-estatal-200x121.png 200w, https://revistaepe.utem.cl/wp-content/uploads/sites/7/2025/03/perfil-empleado-estatal-150x91.png 150w&quot; sizes=&quot;(max-width: 913px) 100vw, 913px&quot; /&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p style=&quot;text-align: center&quot;&gt;Fuente: Blutman y Cao, 2023.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&amp;nbsp;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Consideramos que los cambios estructurales previstos para el mercado de trabajo prefiguran dos grupos:&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;El primero est&aacute; compuesto por aquellos individuos con conocimientos relacionados con los aspectos fundamentales de la IV Revoluci&oacute;n Industrial. Dado el limitado n&uacute;mero de personas que cuenta con este tipo de habilidades, estas gozan de una ventaja competitiva que les permite exigir condiciones laborales altamente favorables y salarios significativamente superiores al promedio.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Concretamente nos referimos a un grupo espec&iacute;fico de individuos que posee herramientas y habilidades digitales. La escasez en las redes laborales de personas con estas competencias espec&iacute;ficas se ha convertido en un desaf&iacute;o para los reclutamientos en los sectores p&uacute;blico y privado (Blutman y Cao, 2023), solo hacer una b&uacute;squeda en internet con las palabras escasez de inform&aacute;ticos va a dar la pauta de este problema. Debido a la mencionada falta de profesionales capacitados en estas &aacute;reas, aquellos que poseen estas habilidades y conocimientos estar&iacute;an gozando de una ventaja en el mercado. Su experiencia y conocimientos especializados les permiten liderar proyectos de transformaci&oacute;n digital, desarrollar soluciones innovadoras y enfrentar los desaf&iacute;os que surgen con el avance tecnol&oacute;gico. Adem&aacute;s, su capacidad para adaptarse r&aacute;pidamente a los cambios y su comprensi&oacute;n profunda de los sistemas y procesos digitales los convierte en activos valiosos tanto en el entorno empresarial actual como en las estructuras estatales (l&oacute;gica que redundar&aacute; en una no siempre clara competencia entre las mencionadas esferas por la contrataci&oacute;n y retenci&oacute;n de estos perfiles).&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;El segundo grupo engloba a la mayor&iacute;a de los trabajadores, que carece de las capacidades anteriormente descritas, y se encuentra en una posici&oacute;n de franca vulnerabilidad dentro de un mercado laboral con exceso de oferta. Estos se ven obligados a aceptar salarios y condiciones de trabajo ostensiblemente menos favorables y a ser las y los agentes involuntarios de la reproducci&oacute;n de pr&aacute;cticas y valores que seguir&aacute;n manteniendo provisionalmente una resignada vigencia. En este segmento se encuentran muchos de los trabajadores que, no descuidando sus experticias t&eacute;cnicas tradicionales, ser&aacute;n susceptibles de incorporar muchas de las herramientas y nociones descritas anteriormente y que marquen la transici&oacute;n entre el empleado p&uacute;blico de cuello blanco hacia la mencionada categor&iacute;a de agente de cuello digital&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;El t&eacute;rmino cuello digital, insistimos, hace referencia a un nuevo tipo de empleo que est&aacute; influenciado por los avances tecnol&oacute;gicos relacionados con la digitalizaci&oacute;n. Estas posiciones suelen dar preponderancia a la combinaci&oacute;n de los formatos presencial y virtual en el trabajo diario, y se caracterizan por contar con habilidades espec&iacute;ficas en el manejo de herramientas digitales, como sistemas de gesti&oacute;n, bases de datos, big data, ciberseguridad, inteligencia artificial, blockchain y las nuevas que puedan surgir desde este presente hacia el futuro.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Si en un per&iacute;odo previo experimentamos una disminuci&oacute;n proporcional de los trabajadores que se abocan a labores de producci&oacute;n f&iacute;sica y manual (cuello azul), en comparaci&oacute;n con aquellos que desempe&ntilde;an principalmente tareas administrativas de oficina (cuello blanco), la importante transformaci&oacute;n que se espera en los pr&oacute;ximos a&ntilde;os en el &aacute;mbito del trabajo administrativo (y en la mayor&iacute;a de los empleos del futuro), y que ya est&aacute; empezando a tomar forma, implica que estos trabajadores de cuello blanco se reconvertir&iacute;an en agentes de cuello digital.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;La disminuci&oacute;n en n&uacute;mero de los trabajadores de cuello azul ha tenido un impacto altamente significativo que termin&oacute; por redimensionar tanto el &aacute;mbito laboral como el social. La tecnolog&iacute;a computacional desempe&ntilde;&oacute; un papel crucial en este proceso al permitir la automatizaci&oacute;n de las l&iacute;neas de producci&oacute;n y reducir, e incluso casi eliminar, algunos de los tradicionales puestos de trabajo de operarios en las cadenas de montaje. Lo que estamos presenciando, como una tendencia general, es la incipiente transformaci&oacute;n de ambos casos: los trabajadores de cuello azul automatizados, as&iacute; como los trabajadores de cuello blanco que se ir&aacute;n convirtiendo paulatinamente en cuello digital (ver Tabla 1).&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;img decoding=&quot;async&quot; class=&quot;alignnone size-full wp-image-2413&quot; src=&quot;https://revistaepe.utem.cl/wp-content/uploads/sites/7/2025/03/aspectos-tipos-trabajadores.png&quot; alt=&quot;&quot; width=&quot;1014&quot; height=&quot;540&quot; srcset=&quot;https://revistaepe.utem.cl/wp-content/uploads/sites/7/2025/03/aspectos-tipos-trabajadores.png 1014w, https://revistaepe.utem.cl/wp-content/uploads/sites/7/2025/03/aspectos-tipos-trabajadores-300x160.png 300w, https://revistaepe.utem.cl/wp-content/uploads/sites/7/2025/03/aspectos-tipos-trabajadores-768x409.png 768w, https://revistaepe.utem.cl/wp-content/uploads/sites/7/2025/03/aspectos-tipos-trabajadores-200x107.png 200w, https://revistaepe.utem.cl/wp-content/uploads/sites/7/2025/03/aspectos-tipos-trabajadores-150x80.png 150w&quot; sizes=&quot;(max-width: 1014px) 100vw, 1014px&quot; /&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Esto no implica que todos los trabajadores administrativos desaparecer&aacute;n, sino que, probablemente, se fundar&aacute; un proceso de reinvenci&oacute;n y adaptaci&oacute;n y muchos de ellos experimentar&aacute;n cambios significativos en sus perfiles. La masificaci&oacute;n del perfil de cuello digital no implicar&aacute; la obsolescencia de los trabajadores de cuello blanco tradicionales, sino m&aacute;s bien su capacidad de adaptarse y utilizar las nuevas tecnolog&iacute;as para mejorar y complementar su trabajo. Aquellos que puedan combinar habilidades t&eacute;cnicas duras y blandas con conocimientos y experiencia en su campo espec&iacute;fico se volver&aacute;n m&aacute;s valiosos en la era digital y tendr&aacute;n m&aacute;s oportunidades para avanzar en sus carreras y consolidarse en el nuevo mercado (Blutman y Gonz&aacute;lez, 2024).&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Como mencionamos, tanto en el sector p&uacute;blico como en el privado se espera que la IA y la automatizaci&oacute;n de procesos se profundicen, lo que implicar&aacute; un cambio en las habilidades requeridas para los trabajadores que desempe&ntilde;an tareas administrativas. En el caso de la administraci&oacute;n p&uacute;blica, adem&aacute;s de las situaciones espec&iacute;ficas en diferentes &aacute;reas centrales, se anticipan transformaciones en todas las &aacute;reas auxiliares, como legales, despacho, presupuesto, gesti&oacute;n de personal, mantenimiento, servicios generales, entre otras.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;En esta misma l&iacute;nea se plantea que la IA afectar&aacute; positivamente a las profesiones con pensamiento cr&iacute;tico y de resoluci&oacute;n de problemas: los editores, matem&aacute;ticos, bioingenieros, suscriptores de seguros. Los que ser&aacute;n sustituidos ser&aacute;n los cajeros de banco, asistentes estad&iacute;sticos, teleoperadores, autorizadores y administrativos de cr&eacute;ditos y los que se potenciar&aacute;n ser&aacute;n: los trabajadores sanitarios y sociales, anestesistas, asistentes jur&iacute;dicos y asesores de educaci&oacute;n .&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Los empleos que implican tareas mon&oacute;tonas y repetitivas son particularmente susceptibles a la automatizaci&oacute;n, lo que plantea incertidumbre acerca del futuro laboral de quienes desempe&ntilde;an dichos roles. Se espera que los robots asuman labores en la manufactura, los autos aut&oacute;nomos reemplacen a los conductores, y los robots realicen tareas de limpieza y seguridad. Incluso, los bots podr&iacute;an llegar a sustituir a los humanos en la atenci&oacute;n al cliente en centros de llamadas, imitando la comunicaci&oacute;n humana de manera casi indistinguible, ya sea en voz o texto. Esto es solo el inicio de una gran transformaci&oacute;n.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;La expansi&oacute;n de las tecnolog&iacute;as de la IV Revoluci&oacute;n Industrial abarcar&aacute; todos los &aacute;mbitos del Estado: los principales sistemas estatales (salud, educaci&oacute;n y seguridad), las herramientas destinadas a la interacci&oacute;n con los ciudadanos, los proveedores de servicios, los organismos gubernamentales y los entes responsables de regular los mercados, entre otros (Blutman y Cao, 2023).&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;La revoluci&oacute;n digital conllevar&aacute; as&iacute; una profusi&oacute;n generalizada de empleos de nuevo cu&ntilde;o, como aquellos relacionados con la seguridad inform&aacute;tica, el an&aacute;lisis de datos, el desarrollo de aplicaciones y la gesti&oacute;n de comunicaciones institucionales en redes sociales, entre otros. Sin embargo, los cambios no se limitar&aacute;n al surgimiento de nuevas funciones; muchos de los trabajos asociados con las rutinas tradicionales, en aquellos casos en que por diversas razones subsistan, tambi&eacute;n experimentar&aacute;n cambios, mutando, por ejemplo, a roles de mera supervisi&oacute;n de resultados.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Como mencionamos, m&uacute;ltiples perspectivas consideran que, en vista de los mencionados cambios y las nuevas responsabilidades, la estructura del personal en el futuro requerir&aacute; una mayor presencia de profesionales altamente capacitados, mientras que se reducir&aacute; gradualmente el personal administrativo generalista; es decir, los empleados de oficina que no cuenten con un enfoque espec&iacute;fico. Esto implicar&aacute; una disminuci&oacute;n tanto en t&eacute;rminos de cantidad como de densidad en su impacto como en lo concerniente a la predominancia de tareas rutinarias en la gesti&oacute;n. Tambi&eacute;n se destaca la necesidad de contar con especialistas en &aacute;reas espec&iacute;ficas que sean capaces de aprovechar al m&aacute;ximo las oportunidades que ofrecen las nuevas interfaces digitales.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Esto llevar&aacute; probablemente a una expansi&oacute;n planificada y una jerarquizaci&oacute;n de los conocimientos t&eacute;cnicos, cient&iacute;ficos y profesionales combinados. Es decir, no solo se requerir&aacute; experiencia en el conocimiento espec&iacute;fico de cada sector como tambi&eacute;n en estrategias para aprovechar las herramientas modernas, sino que el verdadero salto adelante se manifestar&aacute; a partir de la combinaci&oacute;n de ambas dimensiones. Estos dos perfiles, los t&eacute;cnicos deudores de la IV Revoluci&oacute;n Industrial y los expertos capaces de aprovechar sus avances, ser&aacute;n demandados tanto en el sector privado como en el sector p&uacute;blico, lo que estar&iacute;a generando una escasez significativa de estos cuadros. Alrededor de estos es donde se est&aacute; produciendo la divisi&oacute;n en el mercado laboral que hemos descrito, y todo indica que esta situaci&oacute;n se mantendr&aacute; en el futuro.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Efectivamente existe una intensa y progresiva competencia entre las empresas en el mercado laboral por atraer estos perfiles espec&iacute;ficos, lo que a su vez generar&iacute;a dificultades para su retenci&oacute;n. Esta situaci&oacute;n tambi&eacute;n afecta claramente al sector p&uacute;blico. Como resultado, se percibe una fuerte demanda del sector privado sobre los profesionales capacitados que trabajan para el Gobierno en todos sus niveles, quien, en la gran mayor&iacute;a de los casos est&aacute; dispuesto a invertir en mejores salarios y condiciones m&aacute;s flexibles que el sector p&uacute;blico.&lt;/p&gt;
&lt;h4&gt;&lt;strong&gt;CONCLUSI&Oacute;N&lt;/strong&gt;&lt;/h4&gt;
&lt;p&gt;El ayer, hoy y ma&ntilde;ana, con las diferentes met&aacute;foras sobre el cuello azul, blanco y digital, presentan una secuencia hacia el futuro, anunciada por algunos autores y descartada por otros. S&iacute; queda claro la l&oacute;gica de la transformaci&oacute;n del empleo (particularmente el p&uacute;blico) en esa cronolog&iacute;a metaf&oacute;rica.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Las particularidades del empleo p&uacute;blico se asocian con las del empleo en general, aunque con especificidades propias dada las caracter&iacute;sticas del Estado, su administraci&oacute;n y sus pol&iacute;ticas p&uacute;blicas.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Las pujas interorganizacionales por los perfiles nuevos dejan en desventaja al sector p&uacute;blico, que requiere de acciones r&aacute;pidas de capacitaci&oacute;n y formaci&oacute;n para no quedar rezagados en la carrera. Hablamos de una inversi&oacute;n estrat&eacute;gica que permita a las instituciones p&uacute;blicas adaptarse a un entorno en constante evoluci&oacute;n y brindar servicios de calidad a los ciudadanos.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;El nuevo perfil ser&aacute; influenciado y a la vez ser&aacute; el art&iacute;fice de cambios estructurales tanto respecto de los quehaceres t&eacute;cnicos como de los rasgos actitudinales necesarios, los que a su vez impactar&iacute;an en la conformaci&oacute;n de una nueva cultura organizacional. En el &aacute;mbito p&uacute;blico, estos cambios afectar&iacute;an a los diversos roles y funciones en las diferentes jurisdicciones gubernamentales y estructuras de poder en general.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;El desarrollo continuo en herramientas tecnol&oacute;gicas surge como estrat&eacute;gico en la apropiaci&oacute;n del empleado p&uacute;blico. Sabemos que la diferencia etaria podr&aacute; dificultar a ciertos sectores pero que a la larga esto se ir&aacute;n ajustando como todos los cambios tecnol&oacute;gicos que hubo en la historia de la humanidad. &iquest;Cu&aacute;ntos usan celulares con las diferentes apps que estos tienen? &iquest;Era imaginable, por ejemplo, en 1960?&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;La creciente incorporaci&oacute;n de tecnolog&iacute;a indica que las actividades mecanizadas y rutinarias de las oficinas &ndash;buena parte de lo que fue hist&oacute;ricamente responsabilidad de los trabajadores de cuello blanco&ndash; avanzan hacia la automatizaci&oacute;n y el reemplazo de personal por software espec&iacute;ficos, inteligencia artificial y rob&oacute;tica.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Ahora bien, si las transformaciones que est&aacute;n atravesando a la sociedad derivar&aacute;n en la reducci&oacute;n de los puestos de trabajo en el sector p&uacute;blico o, si por el contrario, ellas presionar&aacute;n por un nuevo perfil de empleado y la reasignaci&oacute;n de recursos, depender&aacute; de la impronta que asuma el modelo de gesti&oacute;n del empleo.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Al respecto, se plantea un escenario deseable en el que la gesti&oacute;n de personal deber&iacute;a atender a las necesidades de reconversi&oacute;n de los puestos de trabajo, en la medida de que la creciente complejidad de las sociedades tambi&eacute;n requiere de la diversificaci&oacute;n de las respuestas que pueda brindar el Estado frente a las nuevas problem&aacute;ticas.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;En esta mirada &ndash;tal vez optimista&ndash; el incremento de las tecnolog&iacute;as administrativas no supondr&iacute;a la desaparici&oacute;n de puestos de trabajo, sino la reformulaci&oacute;n de los roles y tareas. Estas tecnolog&iacute;as favorecer&iacute;an la eficiencia y la productividad de las diferentes &aacute;reas, toda vez que permitir&iacute;an aplicar a una gesti&oacute;n de calidad la gran cantidad de informaci&oacute;n que se produce gracias a estas transformaciones.&lt;br /&gt;
Algunos roles seguramente cambiar&aacute;n, pero las necesidades no se resolver&aacute;n en el corto plazo. De all&iacute; que este nuevo perfil de cuello digital en la administraci&oacute;n p&uacute;blica no sea solo el obtener conocimiento tecnol&oacute;gico moderno, sino saber actuar ante las demandas de la sociedad.&lt;/p&gt;
&lt;h4&gt;&lt;strong&gt;REFERENCIAS BIBLIOGR&Aacute;FICAS&lt;/strong&gt;&lt;/h4&gt;
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